El Papa Francisco y su mensaje a la juventud

Ahora les dejamos el resumen de algunas entrevistas realizadas a jóvenes sobre los mensajes del Papa Francisco a los jóvenes.

Algunas entrevistas sobre los mensajes del Papa Francisco a la juventud

Aquí presentamos algunas respuestas centrales a partir de las entrevistas realizadas a jóvenes que participan de la pastoral juvenil de sus parroquias, la pastoral universitaria y de jóvenes que nos encontramos al caminar por las calles. A través de dichas entrevistas veremos cómo los jóvenes interpretan los mensajes del Papa y cómo los viven en sus distintas realidades a partir de cuatro ejes que pueden contribuir a construir una sociedad con equidad y con justicia. En el primer eje “Ser Discípulos”, preguntamos ¿qué significa ser discípulo de Jesús? ¿Qué significa seguirlo? Y ¿Cuál es el compromiso que debemos asumir los jóvenes?

1. Ser discípulo para mí en el tiempo de hoy, es involucrarme en compromisos sostenibles y transformadores. Esta búsqueda continua de espacios donde pueda poner a servicio mis capacidades es un estilo de vida inspirado en mi seguimiento a Jesús. Considero que hoy él ser discípula me exige salir a buscar a mi prójimo, empezando desde mis espacios habituales, universidad y comunidad cristiana. (Joven universitario)

2. Ser discípulo es comprender las mismas palabras que Cristo nos enseñó: “El que quiera seguirme que cargue su cruz y me siga” Comprender estas palabras nos lleva a tener en cuenta que el camino de Cristo, será difícil, que vendrán muchos problemas, tentaciones y desánimos, pero también que existe una esperanza, como Cristo resucitado que hizo de la cruz un símbolo de Gloria, nosotros también hacer de nuestra Cruz un símbolo de esperanza que pronto llegara, pues con Cristo todo se puede. (Joven universitario)

3. El compromiso que debemos asumir es el no tener miedo, el salir al mundo a hacer lío. No es fácil poner en práctica lo que menciono ya que la libertad para muchos de nosotros se enmarca dentro de los límites del yo y mis cercanos, además, para otros, al no encontrar mecanismos que no dejen dudas de la certeza del éxito no se atreven a realizar acciones que pueden resultar fracasos trascendentales. (Joven de parroquia)

En el segundo eje “Hagan lío – Salir a luchar”, las preguntas se resumieron en ¿si los jóvenes son capaces de animar a la iglesia a salir, a provocar lío con el fin de erradicar la injusticia?, ¿cuáles son los valores que defienden los jóvenes y por qué se lucha por esos valores? Y ¿Qué deberían hacer los jóvenes para tener espacios de participación y ser protagonistas?

1. Los jóvenes si pueden animar a la iglesia a salir, pero para ello necesitarán tanto formación como acompañamiento. El tema formativo se manifiesta necesario ya que para responder a la complejidad de una sociedad globalizada como la actual se deberá tener mecanismos articulados de transformación. En el tema de acompañamiento lo relaciono a la necesidad de un trabajo comunitario, un trabajo de conjunto que no nos es enseñado con énfasis en ninguno de los espacios de socialización y aprendizaje, estando además en un contexto post-conflicto donde la desconfianza y la competencia se respira en las aspiraciones juveniles. (Joven universitario)

2. Vivimos tiempo en los cuales los valores no son tomados en cuenta, cada quien vive según su forma de pensar o simplemente guiándose de modelos que no tienen nada de bueno. (Joven de parroquia)

3. Hay una falta de protagonismos a nivel de compromiso sostenible, es decir, si hay una marcha o manifestación por causa de algún atropello, respondemos inmediatamente, empezando por las redes sociales. Pero se queda ahí, en una respuesta corta, que si bien trasciende, no genera mayor compromiso con algo más grande, con un proyecto. Los espacios de participación para los jóvenes, aunque han aumentado, aún siguen siendo muy pocos. Los jóvenes debemos juntarnos y armar un proyecto, es obvio que eso demanda tiempo y compromiso, pero si se realiza en redes se lograría grandes cambios. (Joven universitario)

En el tercer eje “No licúen la fe”, las preguntas que se realizaron a los jóvenes fueron: ¿Cómo se puede afrontar el problema de fe si nuestra sociedad vive un apetito de consumismo desmedido y sin control?, ¿De qué manera o formas los jóvenes se confiesan? Y ¿si la fe implica conocimiento o es una experiencia de encuentro con Jesús? 

1. Algunas personas confunden el significado de fe, muchos te dicen que la fe es ir a misa todos los domingos, es rezar, es alabar, etc… la fe la vives TÚ, la fe la encuentras en tu corazón y tú eres quien decide seguir, vive tu fe como mejor te parezca, obviamente con actos positivos… pero la fe no son reglas que seguir…te pide actitudes pero no es un lista de reglas… (Joven entrevistado al caminar por las calles)

2. La realidad actual es muy distinta a la que se quiere, los jóvenes muy pocos hablan de Dios, muy poco confiesan lo que creen, por el miedo al qué dirán. Hoy vivimos tiempos en la cual la tecnología llega a casi todos y debería ser un buen medio para poder evangelizar, pero muy poco se ve en los jóvenes comentarios al respecto, ya que tienen miedo de lo que dirán los demás. Así también podemos ver lo mismo en los centros de estudios, trabajos y hasta en algunos casos en el propio hogar. Los lugares que vemos que más confiesan su fe es en la misma parroquia. (Joven de parroquia)

3. La fe es una experiencia que uno vive en el transcurso de la vida ya sea en una preparación sacramental, en un retiro o en alguna jornada. Y son estos entre otros espacios donde se palpa a Cristo, sientes su verdadero amor a pesar de los problemas que uno lleva. Cristo se presenta de algún modo y es ahí donde se siente que él está contigo y la fe se arraiga más porque la fe es regalada, compartida donde se fortalece a cada momento. (Joven entrevistado al caminar por las calles)

Y en el cuarto eje “Signo de amor, de victoria y de vida”, las preguntas estaban relacionadas a ¿cómo se transmite este mensaje cuando vemos a personas tan indiferentes a los problemas de otros?, ¿Qué significa hoy la cruz? Y ¿Cuáles son los signos de amor, victoria y de vida que contemplamos hoy en nuestra realidad?

1. Transmitir el amor de Cristo no será posible sin haberlo experimentado antes. Anunciar la Buena Nueva a personas que sufren es un reto de cada día. Creo que se puede empezar en transmitir el mensaje con alegría, transmitir esperanza en la desesperanza, mediante acciones que generen alegría pero que a la vez vayan fortaleciendo capacidades para que esas personas logren su propio desarrollo. (Joven de parroquia)

2. La cruz es un tema importante, abordado generalmente por las personas, o al menos es el más difundido. Para mí la cruz es un símbolo del amor de Dios manifestado en Jesús, amor que entrega la vida hasta la muerte. A su vez esta cruz ignominiosa me compromete para recordar que el ser cristiano es el creer en un Dios que opta preferentemente por los pobres y que por ello. Cito aquí unas certeras palabras del Cardenal Martini: “En la visión evangélica es Dios mismo quien en Jesús se implica en los sufrimientos del mundo, dejándose herir y aplastar por un cúmulo de injusticias, amando a los hombres injustos y perdonándolos desde la cruz (…)” (joven universitario)

3. El más grande signo de amor que contemplamos en nuestra realidad es el amor al prójimo que podemos ver en los demás, si bien muchas veces vemos ajena esta realidad, es algo que se va dando poco a poco en las personas que comprenden realmente el significado de ser cristiano. (Joven entrevistado al caminar por las calles)

Como vemos estas respuestas mediante los cuatro ejes nos permiten conocer y entender las distintas realidades de los jóvenes como también sus diversos espacios de participación. Asimismo, observamos que tienen mucha expectativa con el Papa Francisco porque sienten su cercanía y su importancia por la situación de los más pobres como también de los jóvenes y adultos mayores. De modo que, se puede resumir que los mensajes del santo Padre hacia los jóvenes han sido y son fundamentales para la formación y acompañamiento de jóvenes que construyen país.