Proyecto sociales inclusivos: Tres casos

       III.   Red de orquestas y coros del Perú

Este proyecto nace hace 12 años como una iniciativa del maestro Wilfredo Tarazona, quien estando en Brasil, se quedó maravillado al escuchar a la Orquesta sinfónica infantil de Sao Pablo, y enseguida le surgió la fuerte convicción de replicar ese proyecto a su regreso al Perú.

La Red de Orquestas y Coros del Perú hace uso de la música como elemento de cambio social. El proyecto apunta a impartir los valores intrínsecos a la práctica musical y coral, y de esta manera no sólo formar grandes músicos sino sobre todo mejores personas. Personas más comprometidas con su propio desarrollo y el de su entorno.

 Según nos cuenta el maestro Tarazona, los inicios fueron difíciles, ya que tocó varias puertas que no se abrieron, y en muchos momentos el  mismo tuvo que financiar este proyecto. Sin embargo, las cosas poco a poco fueron mejorando, y lo que inicialmente era un cuarteto, se convirtió en un proyecto social compuesto por más de 110 niños y jóvenes. Luego de lo cual abrieron por separado la orquesta juvenil y la orquesta infantil.

Nos comenta también que al poco tiempo de iniciar el proyecto, se contactaron con el maestro José Antonio Abreu, quien inició con este sistema de trabajo en Venezuela,  y luego recibieron el apoyo de la Cooperación Andina de Fomento, que desde ese entonces a la fecha ha brindado capacitaciones a los miembros de las orquestas (aproximadamente han venido 90 maestros desde que se inició el proyecto)

Este proyecto enfatiza tres aspectos:
  1. Formativo, ya que al introducir en el mundo de la música a niños y jóvenes, Se busca crear un espacio educativo y de crecimiento educativo
  2. Artístico, que se refleja en la exigencia musical, ya que estamos hablando de piezas musicales hechas por los grandes maestros de la música
  3. Social, ya que está abierto para la gente de menos recursos. Trabajan con niños y jóvenes que están en situación vulnerable y buscan empoderarlos.
 Además de esto, hace 7 años trabajan con personas de habilidades diferentes (principalmente niños con Síndrome de Down). Muchos de ellos conforman el ensamble orquestal inclusivo, que está conformado por chicos comunes y chicos con habilidades diferentes. Como nos explica el maestro Tarazona, este es un proyecto inclusivo y descentralizado, porque cuentan con 12 sedes al interior del país.

Por otro lado, cuentan con 2 líneas de trabajo claramente definidas: la parte instrumental y la parte vocal
En la parte vocal se encuentra el coro infantil, el coro juvenil y la Opera joven del Perú.  En la parte instrumental están los niños de 4, 5 y 6 años, la Orquesta infantil, la Orquesta Varcarcel, la Orquesta juvenil, y  el Ensamble Orquestal Inclusivo.

Al preguntarle sobre la visión de futuro de este proyecto, el maestro Tarazona nos responde con esta frase: “Mi sueño, que ahora es compartido, es que cualquier estudiante de nuestro país sepa tocar un instrumento, y esto  solo es posible a través de una política de estado. “ nos recuerda también que la música es un elemento muy competente para el cambio social; y que si en verdad queremos potenciar nuestro capital humano, debemos brindar todo el apoyo a este tipo de iniciativas, y abogar para que sean asumidas como políticas de Estado.

Entre las capacidades que desarrollan los niños y jóvenes que son parte de las orquestas y coros están:
  • Mayor autoestima y confianza, mayor convicción en lo que hacen
  • Mayor capacidad de trabajo en grupo, ya que de forma natural van entendiendo que la suma de esfuerzos logra un objetivo común
  • Mayor desarrollo de la sensibilidad.
  • La  constante búsqueda de la excelencia, que luego Trasladarán a todos los ámbitos de la vida.  En relación a esto nos comenta que aproximadamente “el 80% de nuestros músicos son los mejores alumnos de su clase”.
 Por otro lado nos dice que el compromiso que asumen los chicos es la difusión de las obras hacia los demás. Pertenecer a la Red de Orquestas y Coros del Perú implica asumir un compromiso con la sociedad.

Proyectos como estos nos hacen cuestionarnos sobre lo importante que es democratizar la cultura para así ponerla al alcance de todos. El presupuesto que destina el estado a la cultura viva es muy escaso.  Gran parte del presupuesto está dirigido a la conservación de los restos arqueológicos, y como nos recuerda el maestro Wilfredo Tarazona,  la cultura es más que eso.