Proyectos sociales inclusivos: Tres casos


II. Kinesferadanza

Kinesfera danza es la primera compañía de danza inclusiva de nuestro país. Nació el 2007 después de una experiencia de su director Michel Tarazona en Colombia, en la cual participó en un proyecto que buscaba mejorar la calidad de vida de personas que habían sido desplazadas por la violencia.
Es a raíz de esto que cambia la mirada que tenía sobre la danza, y regresa al Perú con el deseo de replicar lo visto, creando consciencia de ciudad e inclusión a través del cuerpo
Posteriormente, Michel pasó por Alemania, y chile, donde estudió con Danza Ability. Luego, en el 2010, al regresar al Perú, empezó a trabajar de asistente personal de un niño con autismo.  Esto le permitió descubrir desde una nueva perspectiva el tema de la discapacidad. Luego de esta experiencia decide empezar a ejecutar su proyecto. Es así que surge Kinesferadanza.
Y es así que va a la municipalidad de Carmen de la legua y les propone abrir un taller de danza inclusiva, dirigido a personas con o sin discapacidad. La propuesta es bien recibida, y  le dan el espacio de la casa de la cultura.  A La convocatoria asistieron jóvenes con discapacidad visible y bailarines profesionales de kinesferadanza. Hicieron un proyecto de 2 meses que terminó en una coreografía, y se estrenó en el teatro del instituto italiano de cultura. Ese primer año, 2010, fue un gran año para kinesferadanza, ya que el proyecto estuvo apoyado por el instituto Goethe y el fondo cultural de la embajada suiza. 
Michel Tarazona comenta al respecto “Cuando fui conociendo a este grupo me di cuenta que la verdadera discapacidad es la pobreza. No haber tenido oportunidades de educación y formación… Al estar en condición de pobreza, la discapacidad se acrecienta, y estos muchachos se vuelven casi una carga para su familia.”
Ante esto, se busca que los muchachos que participan en Kinesfera danza puedan empoderarse. Puedan reconocerse y aceptarse como personas que son válidas para la sociedad. Ganar autoestima, empoderándose en su familia y en la sociedad. Desde que empiezan a creer a en sí mismos, ya no son una carga, sino seres que aportan.
“Cuando empiezo a trabajar con personas diversas, gracias a la danza inclusiva, empiezo a observar el cuerpo real, ya no el cuerpo ideal. Y a partir de acá empiezo a ver el cuerpo como es, valorando sus calidades y posibilidades de movimiento. Valorando primero a la persona y después al intérprete, tenga o tenga discapacidad.”
Michel nos explica que el trabajo que se realiza al interior de Kinesferadanza aporta una experiencia de danza, que más allá de las limitaciones de los participantes, busca sanarles el lado emocional y hacerlos seres útiles para la sociedad. Esto es posible gracias a que “la seguridad que se gana en el plano físico se traslada al plano mental y emocional.”
Kinesfera se caracteriza por esta conformado por personas con y sin discapacidad, ya que, según nos explica Michel, esto es lo que lo hace realmente inclusivo.
 Las discapacidades son visibles y no visibles. Al trabajar con el cuerpo estamos impactando positivamente en la persona en su conjunto. Y esto hace posible que el cambio no solo se de en el plano físico, sino también en el plano mental y emocional.
El trabajo desarrollado en Kinesferadanza, a diferencia de muchas otras disciplinas, no persigue un “uso correcto del cuerpo” o una estética pre establecida. Por el contrario, se  trata de que cada persona pueda bailar y  expresarse a partir de sus propias posibilidades de movimiento.
Por último, Michel nos explica que gracias a que el proyecto es inclusivo y diverso pueden llegar a más público. El trabajo que hacen no se limita al círculo de bailarines y artistas escénicos, sino que está abierto para cualquier persona, tengo o no alguna experiencia previa en danza.

Entrevista a José, Bailarín de Kinesferadanza
Nos cuenta que está hace 2 meses en kinesferadanza. Se encontró con Michel en el parque de la exposición. Cuando le hablaron de este proyecto se sorprendió, porque al no tener piernas, él pensaba que no podía bailar. Como lo señala, “Me ha ayudado bastante. Espiritualmente me ha enriquecido mucho. Encontré cosas que nunca pensé que podía hacer.”

Nos comenta también que está muy contento porque gracias a esta experiencia ha podido redescubrir su cuerpo, y  valorarse más a sí mismo. 

Proyectos sociales inclusivos: Tres casos emblemáticos:


Como parte de esta publicación, trataremos 3 casos de proyectos sociales que usan el arte como medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario. Del mismo modo, veremos cómo estos proyectos, logran ser realmente inclusivos, ya que  trabajan con personas de diferentes perfiles y condiciones sociales.

       I. Sinfonía por el Perú
Es un proyecto social, que preside Juan Diego Flores, y que está inspirado en otras experiencias similares desarrolladas alrededor del mundo. El proyecto Busca el cambio en la vida de niños y jóvenes a través de impartir los valores que están implícitos en la práctica orquestal y coral. En este sentido, usa la música como un medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario.
El objetivo del proyecto es desarrollar artística y personalmente a niños y jóvenes de bajos recursos por medio de la música, alejándolos de los peligros a los que están expuestos y ejerciendo una labor preventiva contra la violencia y otros males de nuestra sociedad.
El proyecto comenzó en enero del 2011 y el lanzamiento fue en mayo del mismo año.
Las metas de Sinfonía por el Perú son:
  • Sembrar el país de orquestas y coros
  • Brindar acceso a la música a aquellos que menos tienen
  • Desmitificar la práctica de la música, y ponerla al alcance de todos
Actualmente el proyecto cuenta con 12 núcleos. Los núcleos son centros de formación musical, que están dirigidos a los sectores más vulnerables de la población. Los niños asisten al núcleo luego de sus clases, y ahí se les imparten valores propios de la práctica coral y orquestal como disciplina, responsabilidad y trabajo en equipo. El único compromiso que se les pide a los niños al momento de integrarse a los núcleos es estudiar y mantener un buen rendimiento académico. Por otro lado, se espera que la práctica musical, por los valores que implica, los haga mejores alumnos y mejores personas en general.
El financiamiento del proyecto es posible gracias a las alianzas que tienen con socios estratégicos: empresas privadas, gobiernos locales y regionales
Pese a su corto tiempo de existencia, cuentan con un gran prestigio y notoriedad, y esto se debe en gran medida al exhaustivo planeamiento que realizan de todas las etapas del proceso que sigue el equipo que conforma Sinfonía por el Perú.
Los principales socios son el BID, la CAF, el Sistema de Orquestas  en Venezuela y la Orquesta Filarmónica de Viena.
La CAF es un socio del proyecto a nivel latinoamericano. Gracias a su apoyo se puede contar con la presencia de músicos extranjeros de gran prestigio, que asisten periódicamente e imparten talleres a los niños y jóvenes.
La imagen de Sinfonía por el Perú es La Orquesta Juvenil, la cual es reconocida por su alto nivel, y constituye un modelo a seguir  para los niños, ya que muchos de ellos se esfuerzan porque anhelan formar parte de esta orquesta en el futuro. La Orquesta Juvenil cuenta con  el respaldo de la Orquesta Filarmónica de Viena, la cual, entre otras cosas, ha colaborado con la donación de instrumentos.
Por otro lado, existe una proyección de excelencia a través de las figuras referentes. Las personalidades que respaldan esta iniciativa (Plácido Domingo y Vargas Llosa entre ellas) brindan credibilidad al proyecto e inspiran a los niños
El proyecto ya cuenta con reconocimiento internacional. La UNESCO nombró Embajador de Buena Voluntad a Juan Diego Flores, en mérito a su trayectoria y a su proyecto Sinfonía por el Perú y en este sentido, están autorizados a usar el logo de la UNESCO en el proyecto y en las presentaciones de Sinfonía por el Perú.

Impactos positivos
Al pertenecer a la orquesta, el niño se convierte en un referente en su casa y en su comunidad, ya que la orquesta es percibida como un logro comunitario. Así mismo, los hábitos positivos son llevados a la casa, y en este sentido, los niños se convierten en referentes de valores como la disciplina, la responsabilidad y la puntualidad al interior de sus hogares.

El proyecto busca poner la música al alcance de todos. Busca hacerla accesible para las grandes mayorías, y especialmente para los niños de menos recursos que se encuentran en situación vulnerable. Al tratarse de niños que están en situaciones vulnerables, el instrumento establece un escudo protector frente a los peligros a los que está expuesto, y le permite al niño descubrir su universo interior.

El arte desarrolla habilidades para que los niños se desenvuelvan en sociedad

Continuando con el tema propuesto, los dejamos con un artículo que habla sobre la importancia del arte y desarrollo de capacidades en los niños.

Los pequeños que realizan actividades artísticas desde la primera infancia obtienen diversos beneficios físicos y emocionales. Fomentar el arte en la infancia no significa crear pintores o bailarines, sino dar estrategias que formen seres humanos con más capacidad para desenvolverse socialmente. “Es decir, observar el mundo de una manera diferente que le va a permitir proponer y generar ciertos recursos, para hacer evidente su sensibilidad. Tener la capacidad de abordar una serie de circunstancias que a veces nos deshumanizan”, dice Felipe Sepúlveda, artista y pedagogo de los centros educativos AeioTü, de la Fundación Carulla. También asegura que se incentivan el diálogo, la practicidad y el respeto por el entorno.

La buena crianza no significa solamente imponer normas y disciplina, sino brindar herramientas para un sano desarrollo emocional y físico, pues de los 0 a los 5 años el tejido neuronal de los pequeños se está formando y “por medio del arte se potencia y se generan redes más fuertes en el cerebro”, explica Sepúlveda.

Pero, además de estimular sus capacidades intelectuales, el arte es una forma de comunicación entre padres e hijos. Lina María Idárraga, pedagoga escolar especialista en artes escénicas para niños, asegura que a través de la pintura, los dibujos, los juegos con plastilina o, incluso, el baile, los padres  pueden conocer lo que inquieta a sus hijos, pues “muchos se quejan de que en la edad preescolar no les hablan y responden a todo con monosílabos. Entonces se quedan sin saber cómo les fue en el colegio o qué comieron al almuerzo”. Pero si entran en un juego de interacción, confianza y diversión, se darán cuenta, a través de esas expresiones, lo que quieren averiguar de sus hijos.

Mónica Pacheco, directora artística de la Escuela de Ballet Ballarte, asegura que la práctica de cualquier arte aumenta la capacidad de expresarse, frente a los pequeños que se limitan a las labores escolares. Por ejemplo, un niño puede empezar a plasmar sus pensamientos en un papel y luego verbalizarlos; es decir, compartirlo con su entorno.

El arte es una estrategia pertinente para la educación en todas las áreas. En la primera infancia se potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de aprendizaje que estimula la capacidad de crear e innovar.   Bruno Lázzaro, presentador del programa Artzooka, de Discovery Kids, asegura que el arte estimula todos los sentidos. “Te hace pensar con cada parte del cuerpo, porque, por ejemplo, si debes hacer una rueda de pintura, puedes probar con los pies; además, estás estimulando la visión. Si haces una máscara con sobras de desayuno, entonces también usas el olfato”. El arte puede hacerse de mil formas; cada niño lo interpreta a su manera. “Es tratar de tener metas y lograrlas, que entiendan que está bien probar. Un pequeño puede pintar a un muñeco hasta con 20 ojos, si le parece”.

Los beneficios no están solo en esta área. También favorecen el desarrollo físico. Sepúlveda explica que los niños reconocen su cuerpo a través del arte, gracias a estrategias como la arteterapia.