El arte y los proyectos sociales: una entrevista al sociólogo Guillermo Valdizán

           

          Continuando con el tema que iniciamos la semana pasada, hoy los dejamos con una interesante entrevista, que trata sobre arte y cambio social

Cuál crees que es la importancia del arte en los proyectos sociales, y cómo el arte puede contribuir a que haya un cambio social?
Yo creo que esa respuesta puede tener 2 dimensiones. Una primera dimensión que tiene que ver con el sentido de lo social y su relación con la cultura;  los proyectos sociales entendidos como proyectos que vienen desde la sociedad y a la vez,  van a incidir en ella. Esto tiene una premisa importante que es que nos asumamos como parte de una misma sociedad. En ese sentido, un punto importante que genera la cultura es el sentido de comunidad, entendida como un espacio de colaboración entre diversas identidades que forman parte del mismo tiempo histórico, y que comparten problemas similares. Esa es una dimensión importante. La segunda dimensión importante tiene que ver con la relación entre cultura y desarrollo, y el posicionamiento de la cultura como un agente de cambio se expresa no en que es un indicador del desarrollo, sino que es una nueva visión de desarrollo. En este sentido, entendemos que la cultura es aquello que nos permite llegar a estados de bienestar en base al conjunto de prácticas que venimos desarrollando como sociedad, como comunidad; y este enfoque termina siendo más complejo y enriquecedor que el enfoque economicista, moderno, orientado a uniformizar las identidades existentes. Entonces, en ese sentido sí es un enfoque de desarrollo más integral.
Así tenemos, por un lado la trenza de diversas identidades que forman comunidad, y por el otro un enfoque de desarrollo orientado a revalidar las prácticas, los productos, las expresiones, también como forma de desarrollo de bienestar en las personas y permitir la colaboración y el disenso como formas de construcción de ciudadanía.

En este sentido, ¿Cómo es que el arte puede generar un cambio de actitud en las personas?
¿Consideras que esto es posible? ¿El arte puede ser un vehículo de cambio social?
Creo que es muy pertinente la pregunta, ya que estamos en un proceso en América Latina en el cual se están acrecentando las dificultades sociales y la falta de oportunidades especialmente para los jóvenes, y eso trae consigo un conjunto de problemas derivados a nivel local, a nivel nacional, a nivel de región, que es importante tener en cuenta en el corto y largo plazo. Problemas como el incremento de la violencia, el aumento de la delincuencia, la homogenización cultural. Entonces creo que en este contexto es pertinente el potencial que tienen otros tipos de saberes, y otros tipos de prácticas vinculadas no solamente al lucro en base al mercado, sino a la posibilidad de tender puentes, a vincularse, tener miradas y perspectivas que puedan dialogar entre sí, y eso definitivamente lo encontramos en el saber artístico. No solamente allí, pero digamos con más fuerza, y visibilidad lo encontramos en la creación artística. Y llegado este punto es muy importante poder precisar algo: la creación artística o la creación en general es un concepto político, y el ejercicio de crear es algo no aprendemos en el colegio, y lo mismo sucede en el caso de muchas universidades, crear es penalizado o desestimulado para poner por delante formas lineales y seriadas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. En cambio la creación colectiva de nuevas formas de relacionarnos, de generar más conocimiento, de generar prácticas y placeres diversos, es algo que se tiene que reivindicar, porque la creación en sí misma, brinda al ser humano la posibilidad de sentirse complementado y de reencantar el mundo en el que vive. Entonces, en ese sentido, la creación de éticas y estéticas, de producción simbólica, nos ayuda a reflexionar en otro sentido y nos abre nuevas posibilidades para redescubrirnos como seres humanos, y para redescubrir nuestra forma de interactuar con los otros.

¿Crees que el arte es inclusivo de por sí?
Yo creo que en principio toda práctica humana puede tener distintos rumbos, y el arte en sí mismo es una de esas prácticas que puede tener distintos rumbos. En el Perú hemos vivido un avasallamiento de lenguas autóctonas, que tenían un componente estético importante, de prácticas rituales, de las mal llamadas artesanías para reforzar una jerarquía entre culturas. Entonces creo que hay un conjunto de relaciones y de conceptos que se formaron alrededor de la práctica artística, que han hecho que sea un campo de debate, de negociación y conflicto. En los mismos colegios, muchos han suprimido de su currícula el curso de arte. Entones ¿cómo vivo yo el arte cotidianamente para sentir esa inclusión? En este sentido siento que el arte en sí mismo no es inclusivo ni exclusivo, se enmarca en un conjunto de relaciones de poder que pueden darle un sentido u otro. Y relaciones de poder son capaces de cosificar y mercantilizar las creaciones artísticas, pero también son capaces de tejer vínculos más solidarios. Entonces, en ese sentido creo que lo ideal sería que el arte se enmarque en un conjunto de relaciones de poder que permitan un  “poder hacer”, es decir un poder compartir, poder decidir, poder actuar libremente hacia el bienestar colectivo. Y de darse este requisito, creo que el arte tiene la capacidad de poder ser no sólo inclusivo sino liberador porque potencialmente se basa no en lo que uno produce sino en la relación que se establece entre la forma de crear, expresarse y resolver sueños y problemas, es decir fortaleciendo nuestro sentido de persona y comunidad.
Entonces, en ese sentido creo que lo que muchos entendemos como arte, no necesariamente es resultado de un proceso inclusivo, sino que muchas veces es el producto o la exaltación de la expresión individual de alguien, y en realidad es una forma histórica que nos ha quedado y yo considero que es necesario revertirla. Es necesario revertirla en las calles, en las plazas, haciendo intervenciones en otro tipo de espacios, que no necesariamente sean galerías, para que eso nos pueda dar otro tipo de experiencias respecto al “poder hacer” arte.

Una última pregunta. ¿Sabes de algún proyecto exitoso que haya utilizado el arte como vehículo de cambio social?
En realidad conozco varios proyectos que han demostrado un potencial increíble en las cosas que hablamos al inicio: en la construcción de identidad, el lo referido a pertenencia a una comunidad, y que además han demostrado la capacidad que tienen para visibilizar otras formas de desarrollo humano, otras formas de desarrollo que están marcadas por el bien común, el bienestar de las personas, que están marcadas por la pacificación de barrios que han vivido marcados por la violencia, la recuperación de memorias alternativas, ancestrales. Conozco varios casos, muchos de ellos conforman el movimiento de Cultura Viva Comunitaria. Entonces sí conozco casos de experiencia que demuestran que buscar el desarrollo teniendo como eje protagónico la cultura es viable, y en realidad, más que viable es completamente urgente.

Proyectos sociales inclusivos


Proyectos sociales inclusivos: el arte como vehículo para fomentar la igualdad en medio del respeto a las diferencias


  
En esta nueva entrega del Data Joven, abordamos el tema de los proyectos sociales que usan el arte como medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario.
Para el desarrollo de esta publicación virtual, realizamos una entrevista a Guillermo Valdizán, quien nos habló sobre la importancia del arte en los proyectos sociales
En esta misma línea, compartiremos con ustedes un artículo muy interesante que nos habla sobre la importancia del arte a la hora de desarrollar capacidades en las personas
Así mismo, tocaremos el caso de 3 proyectos que han tenido gran éxito a nivel nacional en este campo: Sinfonía por el Perú, Kinesferadanza, y Red de orquestas y coros del Perú.

Por último, cerramos la presente publicación con un resumen  y una breve reflexión del tema.
Estén atentos al desarrollo de este publicación en el curso de las próximas semanas!