Proyecto sociales inclusivos: Tres casos

       III.   Red de orquestas y coros del Perú

Este proyecto nace hace 12 años como una iniciativa del maestro Wilfredo Tarazona, quien estando en Brasil, se quedó maravillado al escuchar a la Orquesta sinfónica infantil de Sao Pablo, y enseguida le surgió la fuerte convicción de replicar ese proyecto a su regreso al Perú.

La Red de Orquestas y Coros del Perú hace uso de la música como elemento de cambio social. El proyecto apunta a impartir los valores intrínsecos a la práctica musical y coral, y de esta manera no sólo formar grandes músicos sino sobre todo mejores personas. Personas más comprometidas con su propio desarrollo y el de su entorno.

 Según nos cuenta el maestro Tarazona, los inicios fueron difíciles, ya que tocó varias puertas que no se abrieron, y en muchos momentos el  mismo tuvo que financiar este proyecto. Sin embargo, las cosas poco a poco fueron mejorando, y lo que inicialmente era un cuarteto, se convirtió en un proyecto social compuesto por más de 110 niños y jóvenes. Luego de lo cual abrieron por separado la orquesta juvenil y la orquesta infantil.

Nos comenta también que al poco tiempo de iniciar el proyecto, se contactaron con el maestro José Antonio Abreu, quien inició con este sistema de trabajo en Venezuela,  y luego recibieron el apoyo de la Cooperación Andina de Fomento, que desde ese entonces a la fecha ha brindado capacitaciones a los miembros de las orquestas (aproximadamente han venido 90 maestros desde que se inició el proyecto)

Este proyecto enfatiza tres aspectos:
  1. Formativo, ya que al introducir en el mundo de la música a niños y jóvenes, Se busca crear un espacio educativo y de crecimiento educativo
  2. Artístico, que se refleja en la exigencia musical, ya que estamos hablando de piezas musicales hechas por los grandes maestros de la música
  3. Social, ya que está abierto para la gente de menos recursos. Trabajan con niños y jóvenes que están en situación vulnerable y buscan empoderarlos.
 Además de esto, hace 7 años trabajan con personas de habilidades diferentes (principalmente niños con Síndrome de Down). Muchos de ellos conforman el ensamble orquestal inclusivo, que está conformado por chicos comunes y chicos con habilidades diferentes. Como nos explica el maestro Tarazona, este es un proyecto inclusivo y descentralizado, porque cuentan con 12 sedes al interior del país.

Por otro lado, cuentan con 2 líneas de trabajo claramente definidas: la parte instrumental y la parte vocal
En la parte vocal se encuentra el coro infantil, el coro juvenil y la Opera joven del Perú.  En la parte instrumental están los niños de 4, 5 y 6 años, la Orquesta infantil, la Orquesta Varcarcel, la Orquesta juvenil, y  el Ensamble Orquestal Inclusivo.

Al preguntarle sobre la visión de futuro de este proyecto, el maestro Tarazona nos responde con esta frase: “Mi sueño, que ahora es compartido, es que cualquier estudiante de nuestro país sepa tocar un instrumento, y esto  solo es posible a través de una política de estado. “ nos recuerda también que la música es un elemento muy competente para el cambio social; y que si en verdad queremos potenciar nuestro capital humano, debemos brindar todo el apoyo a este tipo de iniciativas, y abogar para que sean asumidas como políticas de Estado.

Entre las capacidades que desarrollan los niños y jóvenes que son parte de las orquestas y coros están:
  • Mayor autoestima y confianza, mayor convicción en lo que hacen
  • Mayor capacidad de trabajo en grupo, ya que de forma natural van entendiendo que la suma de esfuerzos logra un objetivo común
  • Mayor desarrollo de la sensibilidad.
  • La  constante búsqueda de la excelencia, que luego Trasladarán a todos los ámbitos de la vida.  En relación a esto nos comenta que aproximadamente “el 80% de nuestros músicos son los mejores alumnos de su clase”.
 Por otro lado nos dice que el compromiso que asumen los chicos es la difusión de las obras hacia los demás. Pertenecer a la Red de Orquestas y Coros del Perú implica asumir un compromiso con la sociedad.

Proyectos como estos nos hacen cuestionarnos sobre lo importante que es democratizar la cultura para así ponerla al alcance de todos. El presupuesto que destina el estado a la cultura viva es muy escaso.  Gran parte del presupuesto está dirigido a la conservación de los restos arqueológicos, y como nos recuerda el maestro Wilfredo Tarazona,  la cultura es más que eso.

Proyectos sociales inclusivos: Tres casos


II. Kinesferadanza

Kinesfera danza es la primera compañía de danza inclusiva de nuestro país. Nació el 2007 después de una experiencia de su director Michel Tarazona en Colombia, en la cual participó en un proyecto que buscaba mejorar la calidad de vida de personas que habían sido desplazadas por la violencia.
Es a raíz de esto que cambia la mirada que tenía sobre la danza, y regresa al Perú con el deseo de replicar lo visto, creando consciencia de ciudad e inclusión a través del cuerpo
Posteriormente, Michel pasó por Alemania, y chile, donde estudió con Danza Ability. Luego, en el 2010, al regresar al Perú, empezó a trabajar de asistente personal de un niño con autismo.  Esto le permitió descubrir desde una nueva perspectiva el tema de la discapacidad. Luego de esta experiencia decide empezar a ejecutar su proyecto. Es así que surge Kinesferadanza.
Y es así que va a la municipalidad de Carmen de la legua y les propone abrir un taller de danza inclusiva, dirigido a personas con o sin discapacidad. La propuesta es bien recibida, y  le dan el espacio de la casa de la cultura.  A La convocatoria asistieron jóvenes con discapacidad visible y bailarines profesionales de kinesferadanza. Hicieron un proyecto de 2 meses que terminó en una coreografía, y se estrenó en el teatro del instituto italiano de cultura. Ese primer año, 2010, fue un gran año para kinesferadanza, ya que el proyecto estuvo apoyado por el instituto Goethe y el fondo cultural de la embajada suiza. 
Michel Tarazona comenta al respecto “Cuando fui conociendo a este grupo me di cuenta que la verdadera discapacidad es la pobreza. No haber tenido oportunidades de educación y formación… Al estar en condición de pobreza, la discapacidad se acrecienta, y estos muchachos se vuelven casi una carga para su familia.”
Ante esto, se busca que los muchachos que participan en Kinesfera danza puedan empoderarse. Puedan reconocerse y aceptarse como personas que son válidas para la sociedad. Ganar autoestima, empoderándose en su familia y en la sociedad. Desde que empiezan a creer a en sí mismos, ya no son una carga, sino seres que aportan.
“Cuando empiezo a trabajar con personas diversas, gracias a la danza inclusiva, empiezo a observar el cuerpo real, ya no el cuerpo ideal. Y a partir de acá empiezo a ver el cuerpo como es, valorando sus calidades y posibilidades de movimiento. Valorando primero a la persona y después al intérprete, tenga o tenga discapacidad.”
Michel nos explica que el trabajo que se realiza al interior de Kinesferadanza aporta una experiencia de danza, que más allá de las limitaciones de los participantes, busca sanarles el lado emocional y hacerlos seres útiles para la sociedad. Esto es posible gracias a que “la seguridad que se gana en el plano físico se traslada al plano mental y emocional.”
Kinesfera se caracteriza por esta conformado por personas con y sin discapacidad, ya que, según nos explica Michel, esto es lo que lo hace realmente inclusivo.
 Las discapacidades son visibles y no visibles. Al trabajar con el cuerpo estamos impactando positivamente en la persona en su conjunto. Y esto hace posible que el cambio no solo se de en el plano físico, sino también en el plano mental y emocional.
El trabajo desarrollado en Kinesferadanza, a diferencia de muchas otras disciplinas, no persigue un “uso correcto del cuerpo” o una estética pre establecida. Por el contrario, se  trata de que cada persona pueda bailar y  expresarse a partir de sus propias posibilidades de movimiento.
Por último, Michel nos explica que gracias a que el proyecto es inclusivo y diverso pueden llegar a más público. El trabajo que hacen no se limita al círculo de bailarines y artistas escénicos, sino que está abierto para cualquier persona, tengo o no alguna experiencia previa en danza.

Entrevista a José, Bailarín de Kinesferadanza
Nos cuenta que está hace 2 meses en kinesferadanza. Se encontró con Michel en el parque de la exposición. Cuando le hablaron de este proyecto se sorprendió, porque al no tener piernas, él pensaba que no podía bailar. Como lo señala, “Me ha ayudado bastante. Espiritualmente me ha enriquecido mucho. Encontré cosas que nunca pensé que podía hacer.”

Nos comenta también que está muy contento porque gracias a esta experiencia ha podido redescubrir su cuerpo, y  valorarse más a sí mismo. 

Proyectos sociales inclusivos: Tres casos emblemáticos:


Como parte de esta publicación, trataremos 3 casos de proyectos sociales que usan el arte como medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario. Del mismo modo, veremos cómo estos proyectos, logran ser realmente inclusivos, ya que  trabajan con personas de diferentes perfiles y condiciones sociales.

       I. Sinfonía por el Perú
Es un proyecto social, que preside Juan Diego Flores, y que está inspirado en otras experiencias similares desarrolladas alrededor del mundo. El proyecto Busca el cambio en la vida de niños y jóvenes a través de impartir los valores que están implícitos en la práctica orquestal y coral. En este sentido, usa la música como un medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario.
El objetivo del proyecto es desarrollar artística y personalmente a niños y jóvenes de bajos recursos por medio de la música, alejándolos de los peligros a los que están expuestos y ejerciendo una labor preventiva contra la violencia y otros males de nuestra sociedad.
El proyecto comenzó en enero del 2011 y el lanzamiento fue en mayo del mismo año.
Las metas de Sinfonía por el Perú son:
  • Sembrar el país de orquestas y coros
  • Brindar acceso a la música a aquellos que menos tienen
  • Desmitificar la práctica de la música, y ponerla al alcance de todos
Actualmente el proyecto cuenta con 12 núcleos. Los núcleos son centros de formación musical, que están dirigidos a los sectores más vulnerables de la población. Los niños asisten al núcleo luego de sus clases, y ahí se les imparten valores propios de la práctica coral y orquestal como disciplina, responsabilidad y trabajo en equipo. El único compromiso que se les pide a los niños al momento de integrarse a los núcleos es estudiar y mantener un buen rendimiento académico. Por otro lado, se espera que la práctica musical, por los valores que implica, los haga mejores alumnos y mejores personas en general.
El financiamiento del proyecto es posible gracias a las alianzas que tienen con socios estratégicos: empresas privadas, gobiernos locales y regionales
Pese a su corto tiempo de existencia, cuentan con un gran prestigio y notoriedad, y esto se debe en gran medida al exhaustivo planeamiento que realizan de todas las etapas del proceso que sigue el equipo que conforma Sinfonía por el Perú.
Los principales socios son el BID, la CAF, el Sistema de Orquestas  en Venezuela y la Orquesta Filarmónica de Viena.
La CAF es un socio del proyecto a nivel latinoamericano. Gracias a su apoyo se puede contar con la presencia de músicos extranjeros de gran prestigio, que asisten periódicamente e imparten talleres a los niños y jóvenes.
La imagen de Sinfonía por el Perú es La Orquesta Juvenil, la cual es reconocida por su alto nivel, y constituye un modelo a seguir  para los niños, ya que muchos de ellos se esfuerzan porque anhelan formar parte de esta orquesta en el futuro. La Orquesta Juvenil cuenta con  el respaldo de la Orquesta Filarmónica de Viena, la cual, entre otras cosas, ha colaborado con la donación de instrumentos.
Por otro lado, existe una proyección de excelencia a través de las figuras referentes. Las personalidades que respaldan esta iniciativa (Plácido Domingo y Vargas Llosa entre ellas) brindan credibilidad al proyecto e inspiran a los niños
El proyecto ya cuenta con reconocimiento internacional. La UNESCO nombró Embajador de Buena Voluntad a Juan Diego Flores, en mérito a su trayectoria y a su proyecto Sinfonía por el Perú y en este sentido, están autorizados a usar el logo de la UNESCO en el proyecto y en las presentaciones de Sinfonía por el Perú.

Impactos positivos
Al pertenecer a la orquesta, el niño se convierte en un referente en su casa y en su comunidad, ya que la orquesta es percibida como un logro comunitario. Así mismo, los hábitos positivos son llevados a la casa, y en este sentido, los niños se convierten en referentes de valores como la disciplina, la responsabilidad y la puntualidad al interior de sus hogares.

El proyecto busca poner la música al alcance de todos. Busca hacerla accesible para las grandes mayorías, y especialmente para los niños de menos recursos que se encuentran en situación vulnerable. Al tratarse de niños que están en situaciones vulnerables, el instrumento establece un escudo protector frente a los peligros a los que está expuesto, y le permite al niño descubrir su universo interior.

El arte desarrolla habilidades para que los niños se desenvuelvan en sociedad

Continuando con el tema propuesto, los dejamos con un artículo que habla sobre la importancia del arte y desarrollo de capacidades en los niños.

Los pequeños que realizan actividades artísticas desde la primera infancia obtienen diversos beneficios físicos y emocionales. Fomentar el arte en la infancia no significa crear pintores o bailarines, sino dar estrategias que formen seres humanos con más capacidad para desenvolverse socialmente. “Es decir, observar el mundo de una manera diferente que le va a permitir proponer y generar ciertos recursos, para hacer evidente su sensibilidad. Tener la capacidad de abordar una serie de circunstancias que a veces nos deshumanizan”, dice Felipe Sepúlveda, artista y pedagogo de los centros educativos AeioTü, de la Fundación Carulla. También asegura que se incentivan el diálogo, la practicidad y el respeto por el entorno.

La buena crianza no significa solamente imponer normas y disciplina, sino brindar herramientas para un sano desarrollo emocional y físico, pues de los 0 a los 5 años el tejido neuronal de los pequeños se está formando y “por medio del arte se potencia y se generan redes más fuertes en el cerebro”, explica Sepúlveda.

Pero, además de estimular sus capacidades intelectuales, el arte es una forma de comunicación entre padres e hijos. Lina María Idárraga, pedagoga escolar especialista en artes escénicas para niños, asegura que a través de la pintura, los dibujos, los juegos con plastilina o, incluso, el baile, los padres  pueden conocer lo que inquieta a sus hijos, pues “muchos se quejan de que en la edad preescolar no les hablan y responden a todo con monosílabos. Entonces se quedan sin saber cómo les fue en el colegio o qué comieron al almuerzo”. Pero si entran en un juego de interacción, confianza y diversión, se darán cuenta, a través de esas expresiones, lo que quieren averiguar de sus hijos.

Mónica Pacheco, directora artística de la Escuela de Ballet Ballarte, asegura que la práctica de cualquier arte aumenta la capacidad de expresarse, frente a los pequeños que se limitan a las labores escolares. Por ejemplo, un niño puede empezar a plasmar sus pensamientos en un papel y luego verbalizarlos; es decir, compartirlo con su entorno.

El arte es una estrategia pertinente para la educación en todas las áreas. En la primera infancia se potencia el pensamiento creativo, reflexivo y crítico. Es una herramienta de aprendizaje que estimula la capacidad de crear e innovar.   Bruno Lázzaro, presentador del programa Artzooka, de Discovery Kids, asegura que el arte estimula todos los sentidos. “Te hace pensar con cada parte del cuerpo, porque, por ejemplo, si debes hacer una rueda de pintura, puedes probar con los pies; además, estás estimulando la visión. Si haces una máscara con sobras de desayuno, entonces también usas el olfato”. El arte puede hacerse de mil formas; cada niño lo interpreta a su manera. “Es tratar de tener metas y lograrlas, que entiendan que está bien probar. Un pequeño puede pintar a un muñeco hasta con 20 ojos, si le parece”.

Los beneficios no están solo en esta área. También favorecen el desarrollo físico. Sepúlveda explica que los niños reconocen su cuerpo a través del arte, gracias a estrategias como la arteterapia. 

El arte y los proyectos sociales: una entrevista al sociólogo Guillermo Valdizán

           

          Continuando con el tema que iniciamos la semana pasada, hoy los dejamos con una interesante entrevista, que trata sobre arte y cambio social

Cuál crees que es la importancia del arte en los proyectos sociales, y cómo el arte puede contribuir a que haya un cambio social?
Yo creo que esa respuesta puede tener 2 dimensiones. Una primera dimensión que tiene que ver con el sentido de lo social y su relación con la cultura;  los proyectos sociales entendidos como proyectos que vienen desde la sociedad y a la vez,  van a incidir en ella. Esto tiene una premisa importante que es que nos asumamos como parte de una misma sociedad. En ese sentido, un punto importante que genera la cultura es el sentido de comunidad, entendida como un espacio de colaboración entre diversas identidades que forman parte del mismo tiempo histórico, y que comparten problemas similares. Esa es una dimensión importante. La segunda dimensión importante tiene que ver con la relación entre cultura y desarrollo, y el posicionamiento de la cultura como un agente de cambio se expresa no en que es un indicador del desarrollo, sino que es una nueva visión de desarrollo. En este sentido, entendemos que la cultura es aquello que nos permite llegar a estados de bienestar en base al conjunto de prácticas que venimos desarrollando como sociedad, como comunidad; y este enfoque termina siendo más complejo y enriquecedor que el enfoque economicista, moderno, orientado a uniformizar las identidades existentes. Entonces, en ese sentido sí es un enfoque de desarrollo más integral.
Así tenemos, por un lado la trenza de diversas identidades que forman comunidad, y por el otro un enfoque de desarrollo orientado a revalidar las prácticas, los productos, las expresiones, también como forma de desarrollo de bienestar en las personas y permitir la colaboración y el disenso como formas de construcción de ciudadanía.

En este sentido, ¿Cómo es que el arte puede generar un cambio de actitud en las personas?
¿Consideras que esto es posible? ¿El arte puede ser un vehículo de cambio social?
Creo que es muy pertinente la pregunta, ya que estamos en un proceso en América Latina en el cual se están acrecentando las dificultades sociales y la falta de oportunidades especialmente para los jóvenes, y eso trae consigo un conjunto de problemas derivados a nivel local, a nivel nacional, a nivel de región, que es importante tener en cuenta en el corto y largo plazo. Problemas como el incremento de la violencia, el aumento de la delincuencia, la homogenización cultural. Entonces creo que en este contexto es pertinente el potencial que tienen otros tipos de saberes, y otros tipos de prácticas vinculadas no solamente al lucro en base al mercado, sino a la posibilidad de tender puentes, a vincularse, tener miradas y perspectivas que puedan dialogar entre sí, y eso definitivamente lo encontramos en el saber artístico. No solamente allí, pero digamos con más fuerza, y visibilidad lo encontramos en la creación artística. Y llegado este punto es muy importante poder precisar algo: la creación artística o la creación en general es un concepto político, y el ejercicio de crear es algo no aprendemos en el colegio, y lo mismo sucede en el caso de muchas universidades, crear es penalizado o desestimulado para poner por delante formas lineales y seriadas de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. En cambio la creación colectiva de nuevas formas de relacionarnos, de generar más conocimiento, de generar prácticas y placeres diversos, es algo que se tiene que reivindicar, porque la creación en sí misma, brinda al ser humano la posibilidad de sentirse complementado y de reencantar el mundo en el que vive. Entonces, en ese sentido, la creación de éticas y estéticas, de producción simbólica, nos ayuda a reflexionar en otro sentido y nos abre nuevas posibilidades para redescubrirnos como seres humanos, y para redescubrir nuestra forma de interactuar con los otros.

¿Crees que el arte es inclusivo de por sí?
Yo creo que en principio toda práctica humana puede tener distintos rumbos, y el arte en sí mismo es una de esas prácticas que puede tener distintos rumbos. En el Perú hemos vivido un avasallamiento de lenguas autóctonas, que tenían un componente estético importante, de prácticas rituales, de las mal llamadas artesanías para reforzar una jerarquía entre culturas. Entonces creo que hay un conjunto de relaciones y de conceptos que se formaron alrededor de la práctica artística, que han hecho que sea un campo de debate, de negociación y conflicto. En los mismos colegios, muchos han suprimido de su currícula el curso de arte. Entones ¿cómo vivo yo el arte cotidianamente para sentir esa inclusión? En este sentido siento que el arte en sí mismo no es inclusivo ni exclusivo, se enmarca en un conjunto de relaciones de poder que pueden darle un sentido u otro. Y relaciones de poder son capaces de cosificar y mercantilizar las creaciones artísticas, pero también son capaces de tejer vínculos más solidarios. Entonces, en ese sentido creo que lo ideal sería que el arte se enmarque en un conjunto de relaciones de poder que permitan un  “poder hacer”, es decir un poder compartir, poder decidir, poder actuar libremente hacia el bienestar colectivo. Y de darse este requisito, creo que el arte tiene la capacidad de poder ser no sólo inclusivo sino liberador porque potencialmente se basa no en lo que uno produce sino en la relación que se establece entre la forma de crear, expresarse y resolver sueños y problemas, es decir fortaleciendo nuestro sentido de persona y comunidad.
Entonces, en ese sentido creo que lo que muchos entendemos como arte, no necesariamente es resultado de un proceso inclusivo, sino que muchas veces es el producto o la exaltación de la expresión individual de alguien, y en realidad es una forma histórica que nos ha quedado y yo considero que es necesario revertirla. Es necesario revertirla en las calles, en las plazas, haciendo intervenciones en otro tipo de espacios, que no necesariamente sean galerías, para que eso nos pueda dar otro tipo de experiencias respecto al “poder hacer” arte.

Una última pregunta. ¿Sabes de algún proyecto exitoso que haya utilizado el arte como vehículo de cambio social?
En realidad conozco varios proyectos que han demostrado un potencial increíble en las cosas que hablamos al inicio: en la construcción de identidad, el lo referido a pertenencia a una comunidad, y que además han demostrado la capacidad que tienen para visibilizar otras formas de desarrollo humano, otras formas de desarrollo que están marcadas por el bien común, el bienestar de las personas, que están marcadas por la pacificación de barrios que han vivido marcados por la violencia, la recuperación de memorias alternativas, ancestrales. Conozco varios casos, muchos de ellos conforman el movimiento de Cultura Viva Comunitaria. Entonces sí conozco casos de experiencia que demuestran que buscar el desarrollo teniendo como eje protagónico la cultura es viable, y en realidad, más que viable es completamente urgente.

Proyectos sociales inclusivos


Proyectos sociales inclusivos: el arte como vehículo para fomentar la igualdad en medio del respeto a las diferencias


  
En esta nueva entrega del Data Joven, abordamos el tema de los proyectos sociales que usan el arte como medio para desarrollar capacidades en su público beneficiario.
Para el desarrollo de esta publicación virtual, realizamos una entrevista a Guillermo Valdizán, quien nos habló sobre la importancia del arte en los proyectos sociales
En esta misma línea, compartiremos con ustedes un artículo muy interesante que nos habla sobre la importancia del arte a la hora de desarrollar capacidades en las personas
Así mismo, tocaremos el caso de 3 proyectos que han tenido gran éxito a nivel nacional en este campo: Sinfonía por el Perú, Kinesferadanza, y Red de orquestas y coros del Perú.

Por último, cerramos la presente publicación con un resumen  y una breve reflexión del tema.
Estén atentos al desarrollo de este publicación en el curso de las próximas semanas!

Jóvenes emprendedores


Los dejamos con la presentación de nuestra  nueva publicación Jóvenes emprendedores 

Imagen extraída de la web
http://goo.gl/OGZI2
Es común escuchar últimamente la palabra emprendimientos, “soy emprendedor”, “somos emprendedores”, “el Perú es un país de emprendedores”; pero la pregunta es ¿a qué nos referimos cuando hablamos de emprendedores? ¿Emprendedores es sólo un calificativo o es expresión de un fenómeno social? Hay quienes señalan que hay una cultura emprendedora porque se afirma el camino de progreso, de pujanza y de creatividad, sin embargo, otras personas indican que un emprendedor prefiere el progreso individual y no comunitario. Diversos puntos de vista sobre el mismo tema, y considerando que es una expresión o aspiración que resulta interesante para un buen número de jóvenes en el Programa “Acompañando jóvenes que construyen país”, nos pareció importante conocer y reflexionar más sobre el tema.
La presente publicación de la serie Jóvenes construyendo nuestro tiempo intentará abordar este tema desde lo que opinan los jóvenes en la Encuesta Nacional de la Juventud 2011; así mismo se expondrán algunas experiencias que resaltan el desarrollo de capacidades como una forma para lograr mayores oportunidades para salir de la pobreza.
En base a una entrevista realizada al economista Ismael Muñoz, especialista en desarrollo humano, se analiza el fenómeno del emprendimiento. ¿Qué significa ser emprendedor? ¿Por qué somos un país de emprendedores ¿Es el emprendimiento un indicador positivo de nuestra economía, o es acaso una respuesta a falencias que no son cubiertas por nuestro sistema socio- económico? A lo largo del texto se puede ver como el emprendimiento es una respuesta a la falta de oportunidades laborales de nuestro sistema, que se muestra como incapaz de generar el conjunto de fuentes de trabajo modernas y formales que permitirían a la fuerza laboral, jóvenes o no, encontrar un empleo adecuado. Así mismo, el entrevistado hace un bosquejo de nuestra sociedad, y nos muestra la estrecha relación que existe entre la empleabilidad y el desarrollo de capacidades en las personas. Dichas capacidades, nos recuerda, sólo podrán ser desarrolladas si existe un entorno social seguro; es decir, un entorno social que permita a las personas llegar a los objetivos que buscan.
Luego, Daniel Sánchez Velásquez, abogado egresado de la PUCP, explica en un artículo cómo el desarrollo económico puede ser para un sector de la población tan solo un espejismo. La exclusión social y la discriminación se han convertido en problemáticas que afectan la libertad de las personas para poder alcanzar su desarrollo.
Por otro lado, Irene Chamilco nos ofrece un análisis sobre lo que aportan el acompañamiento y el desarrollo de capacidades para lograr la promoción humana de los jóvenes. Ella se basa para estas ideas en el trabajo que viene realizando en Servicios Educativos El Agustino.
Y Ruth Nevado nos presenta las experiencias exitosas de mujeres emprendedoras del distrito de Pueblo Nuevo (Chincha), quienes han logrado dinamizar su economía gracias a las capacitaciones impartidas por el Programa de Capital Semilla, de la ONG Cesal. Con esto queremos demostrar que debe haber una equidad de género en el acceso a la educación y a distintas oportunidades.
Desde el Programa “Acompañando jóvenes que construyen país”, sustentamos que la capacitación que reciban las personas no solamente tiene que ser técnica sino también humana, pues a veces se considera este último factor como secundario, cuando es algo primordial. Por ello, les presentamos una serie de sugerencias metodológicas referidas al trabajo práctico que se podría hacer como acompañantes para fomentar una actitud emprendedora, que les servirá tanto a los jóvenes que ya trabajan como a los que quieren iniciarse en su vida adulta.