La pobreza digital y los jóvenes (2/2)

Como reflexión podemos decir que muchas veces se prioriza la obtención de los dispositivos electrónicos o Tic´s como el símbolo del rompimiento de aquella brecha digital existente sin embargo lo prioritario es saber cómo se van a utilizar estas herramientas tecnológicas, es decir, lograr tener una actitud crítica frente a las mismas para no convertir este tema en fines sino en medios de comunicación que nos pueden ayudar a fortalecer vínculos y compartir información con otras personas.

La existencia de una Brecha Digital, plantea un problema, y este es que hay quienes tienen acceso y quienes no a las tic´s; sin embargo es necesario saber que la solución que plantea la reflexión acerca de la brecha digital (acceso a las tic´s para todos) no es en realidad una solución. Pero para entenderlo, hace falta ser conscientes de lo siguiente, según ALADI, la Brecha Digital es causada por factores como son: los niveles de ingreso, su distribución, la dotación de infraestructura y el nivel de educación. Con esto, mi opinión es que en realidad las TIC´s podrían ser para revertir dichos problemas (bajos niveles de ingreso, mala distribución, poca dotación de infraestructura y el bajo nivel de educación) pero la solución no está en acceder a estos, sino a aquello que mide la “Pobreza digital” es decir la demanda de las Tic´s, los usos óptimos de estas, de tal manera que, se puedan aprovechar los servicios que las Tic´s ofrecen.

La pobreza digital en el Perú

Por lo expresado anteriormente se puede decir que en el Perú hay un problema de pobreza digital, y habíendolo diferenciado del concepto de Brecha Digital.

Las variables que se utilizan para medir el grado de pobreza digital en un persona, familia o región son: Edad, educación, infraestructura disponible, usos o funcionalidad, que se le da a la tecnología.

Según, la Encuesta Nacional a Hogares (ENAHO), los niveles de Pobreza en el Perú en una muestra seleccionada de 17680 hogares, el 18% son pobres extremos, el 28% son pobres no extremos, y el 52% son no pobres.

Por otro lado, según la siguiente relación:

• Los pobres digitales extremos: Hogares que no acceden a comunicaciones de voz ni a cabinas de Internet.

• Los pobres digitales: Hogares que no acceden a Internet pero sí a comunicaciones de voz.

• Los conectados: Acceden a Internet solamente en cabinas

• Los ricos digitales: Hogares que acceden a internet en casa y tiene computadora personal.

Los niveles de pobreza digital en el Perú son, 68,99% de pobres digitales extremos, 7,78% de pobres digitales, 22,74% de conectados y 0,49% de ricos digitales.

Frente a las estadísticas mostradas, podemos decir que hay una alarmante desigualdad en este sentido es el Estado y la sociedad civil, donde el primero debe brindar este servicio básico a la población ya que se trata del acceso a la información y por otro lado, la sociedad civil debe reclamar este derecho.

La brecha digital y los jóvenes (1/2)

Este concepto propone una forma de ver la coyuntura desde la sociedad de la información, la brecha digital se define a partir del acceso a internet que tiene una población, sin embargo, la concepción de esta palabra tiene que ser entendida en su integralidad, por ello, propondremos tres dimensiones de análisis.

“La primera corresponde al llamado comercio electrónico, en la cual la red es el medio que crea las condiciones del mercado universal virtual, entre consumidores y empresas o entre empresas, y en fechas más recientes se incluye la relación con el gobierno. La segunda dimensión corresponde a la llamada sociedad de la información, en donde la red crea las condiciones de una biblioteca virtual universal, esto es, como medio de acceso a un gran acervo de información disponible a través de los sitios conectados a la red. Entre éstos se cuentan los de las dependencias de gobierno, y se concibe como la tercera dimensión, y corresponde al llamado gobierno electrónico que ofrece trámites y servicios a su ciudadanía a través de la red mundial.” 1
Sería inadecuado señalar que en países como el Perú, la brecha digital está dada solo por el acceso a internet, sino el problema central está en el acceso a las Tic´s (tecnologías de la información y comunicación), que es un primer paso para entrar a internet.
Las estadísticas en el Perú según la última encuesta nacional de juventud (2011) dice que un 38,2% de jóvenes entre 15 y 29 años no usado nunca internet, sin embargo esta cifra invisibiliza la brecha que existe entre las zonas urbanas y rurales. Por ejemplo, según el censo escolar que realizó el Ministerio de Educación señala que de todas las escuelas secundarias solo tienen acceso a internet, solo un 6,4%, en zonas rurales mientras que en el área urbana el porcentaje se incrementa en un 50,3%.
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Hacer click sobre la imagen para verla mas grande.


1La brecha digital, un concepto social con cuatro dimensiones http://www.inegi.org.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/contenidos/articulos/tecnologia/brecha.pdf

2Imagen extraída de la exposición de Sandro morcone en el congreso Education It Camp
http://prezi.com/ms-xlrdsvbhq/educacion-publica-y-tics-en-el-peru-2012-2021/

EL IBC Y EL CEP SE SOLIDARIZAN CON MONS. PEDRO BARRETO

1. El Instituto Bartolomé de Las Casas, IBC, y el Centro de Estudios y Publicaciones, CEP, rechazamos las amenazas de muerte que ha recibido el Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Arzobispo de Huancayo, y sus colaboradores, y pedimos al Estado que garantice su vida y su salud y que investigue el origen de dichas amenazas.
 
2. Nos unimos a las diferentes personas e instituciones que han manifestado su solidaridad con Monseñor Pedro Barreto SJ, por su empeño en cuidar la salud de los niños y la población de La Oroya. Asimismo respaldamos su invocación al gobierno para que no se conceda un nuevo aplazamiento al cumplimiento del PAMA de la empresa Doe Run.

3. Monseñor Barreto al reconocer, como un signo positivo, los avances que se han producido los últimos meses en la descontaminación de La Oroya y, al mismo tiempo, rechazar con valentía que se antepongan los intereses económicos de una empresa a la salud de toda la población se sitúa en consonancia con la línea profética presente en la iglesia peruana, cuyos ejemplos se han dejado oír recientemente en las voces de muchos obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y ciudadanos creyentes que, como parte de la sociedad civil, han levantado la voz en defensa del ambiente y de los derechos y la salud de los más pobres corriendo riesgos que, en algunos casos, los ha llevado a ser amenazados y perseguidos.

4. De esta manera la Iglesia peruana tiene entre sus miembros, desde la Jerarquía hasta el laicado, a quienes dan testimonio de lo que acordaron los Obispos de América Latina en el documento de Aparecida en el 2007: “Como profetas de la vida, queremos insistir que en las intervenciones sobre los recursos naturales no predominen los intereses de grupos económicos que arrasan irracionalmente las fuentes de vida, en perjuicio de naciones enteras y de la misma humanidad”.

5. Reiteramos nuestra solidaridad al Vicepresidente de la Conferencia Episcopal Peruana y Arzobispo de Huancayo y respaldamos sus declaraciones en el sentido de supeditar el reinicio de las operaciones del Complejo Metalúrgico de La Oroya al cumplimiento del PAMA. Le toca al Estado, en este caso como en otros similares, proteger el medio ambiente y cuidar de la salud de la población; esta es su primera responsabilidad por encima de presiones o amenazas de cualquier grupo económico, por poderoso que sea.

23 de marzo 2012
INSTITUTO BARTOLOMÉ DE LAS CASAS, IBC

CENTRO DE ESTUDIOS y PUBLICACIONES CEP

Presentación del nuevo libro de Eduardo Arens

El conocido biblista peruano Eduardo Arens nos presenta un nuevo libro "Adam: Un ensayo de antropología bíblica" reflexión centrada principalmente en los primeros tres capítulos del Génesis, tan importantes en la cultura judeocristiana.
Para la presentación del libro estarán presentes Alberto Simons S.J. y Bruno Principe quienes harán una reflexión y análisis sobre el libro de Eduardo Arens. 

La publicación comienza comentando detalladamente los dos relatos de la creación. La reflexión se centra en el ser humano. En una segunda parte de su libro, el autor prolonga esta reflexión acercándose a la visión que tenía Jesús de la persona humana: creatura frágil pero digna, acogida y amada por Dios como por un padre que la quiere libre. Y Jesús, nuevo Adán, es modelo de humanidad por su sabiduría y su compasión.

Fecha: Viernes 23 de Marzo 
Hora: 7:00 pm
Lugar: Auditorio Vicente Santuc, S.J Universidad Antonio Ruíz de Montoya, Paseo de los Andes 970 Pueblo Libre, Lima

Para mayor información visita nuestro evento en facebook: http://www.facebook.com/events/389867121043498/


La pantalla o el libro (2/2)


El tsunami digital 
–¿Qué nuevos desafíos supone para la sociedad la actitud de los nativos de compartirlo todo y de vivir en red?

–Hay un punto de no retorno que tiene que ver con la difusión masiva de los celulares, más que de Internet, y con esta posibilidad de la dieta cognitiva medida. Eso no es tan inédito, en las universidades públicas los alumnos hace décadas que no leen libros, leen apuntes: fragmentos de capítulos que se reproducen en una fotocopiadora. Pero era una fragmentación controlada que las universidades y las editoriales dejaban pasar. Ahora, el devenir líquido del texto en el mundo digital plantea preguntas sobre el futuro de la autoría, del derecho de la propiedad, no ya en términos económicos sino también simbólicos: ¿dónde queda mi identidad si cualquier cosa que yo haga cualquiera se la apropia?
–¿Cómo se paran los “nativos” frente a las formas tradicionales de autoridad, como la familia y las instituciones del Estado?
–Plantean cosas que pasaron siempre, que tienen que ver con los bautismos de ruptura. Para crear una identidad, tenés que pelearte con un padre, con el Estado y con una institución; aunque controlado en cierto modo. Se supone que esa pelea era acotada en el tiempo, mientras ibas a la escuela y tenías acné. Pero la generación de nativos desborda esos límites y provoca desajustes mucho más macro de los que ni las instituciones políticas, ni las instituciones educativas se están haciendo cargo. Mucho menos en la Argentina, que es una cultura del microsegundo, incapaz de imaginarse lo que va a pasar la semana que viene.
– Hablando de la escuela, en el libro sostiene que los docentes 2.0 deben ser “creadores de conflictos”, y que la educación tiene que convertirse en una “industria del deseo”.
–Eso lo tomo de Joan Ferrés. Básicamente lo que está diciendo es una trivialidad: que para captar el interés y la atención del alumno, el educador tiene que estar en alguna longitud de onda, que no quiere decir “hacerte el amigo” ni eliminar las diferencias. Significa que el docente que no sea actor y maestro en el arte de la seducción no va a captar la atención nunca.

La pantalla o el libro (1/2)


Una línea demarcatoria 

–La frontera que divide a nativos de inmigrantes digitales, ¿debe considerarse sólo como una distinción generacional?

–No es una divisoria generacional. Hay gente grande que puede pasar por nativa, aunque no son muchos, y jóvenes que pueden pasar por inmigrantes. De todas maneras, pese a las críticas que hay sobre ella, creo que es una distinción rica, interesante y valiosa. Por eso titulé el libro así, a pesar de quienes dicen que es discriminatoria porque acentúa las diferencias y excluye a los adultos.
–¿Acaso no hay, como señalan los críticos, cierto determinismo tecnológico en la noción de ‘nativos digitales’?
–El interés de la distinción no tiene nada que ver con la tecnología ni con las redes sociales, es una cuestión de capital cultural y simbólico que básicamente se vincula con otras valoraciones de las competencias. Estamos viviendo una transición epocal en términos de alfabetización y valoración cultural. Y hay una lucha cultural profunda.
–¿Qué está en juego en esa lucha?
–Hay una defensa corporativa terrible de la cultura del libro y de la lectura profunda, porque lo que está en cuestión no es solamente el bolsillo o las fuentes de trabajo (de la industria editorial), sino un mecanismo simbólico de distinción, como decía Bourdieu. El continuum de “letrado-renacentista-iluminado-vanguardista-experto” es relativizado por la cultura de la socialización y el mashup. No es casual que quienes detestan la distinción, o bien son letrados o son gente que tiene más de 50 años.
–¿Cómo responde a quienes dicen que la cultura digital y el “abandono” de la lectura en papel suponen un riesgo civilizatorio?
–Hay libros enteros dedicados a mostrar que “nosotros somos lo que leemos y cómo lo leemos” y que ser occidental, humanista y democrático tiene que ver con la lectura. Quienes creen eso y ven amenazada la lectura en papel lo están viendo como una amenaza política, y tienen derecho. Pero cuando uno escarba un poco, dice: es demasiado monocausal esto, ¿no? La civilización occidental no va a caer porque la gente deje de leer libros o comprar diarios.
–Y cuál es su opción, ¿el libro o la pantalla?
–No es intercambiable. El libro es el libro y la pantalla es la pantalla, y es una pérdida de experiencia y de mundo no estar en uno de estos dos. Por eso hay que ser anfibio, híbrido y polialfabetizado. Muchos de mis amigos letrados me ven como un traidor, pero a mí me dan el mismo placer y el mismo estímulo.
Entrevista extraída realizada a Alejandro Piscitelli por el periodista Franco Piccato.  http://goo.gl/W5wGk

Características de los Nativos Digitales


La mayoría de autores entre ellos, Alejandro Piscitelli, un docente de la Universidad de Buenos Aires, quien ha profundizado en la investigación de estos temas, afirma que aquellas personas nacidas a partir del 90 o mejor dicho nativos digitales tienen una serie de características sociales propias de su generación que ponen a la educación ante nuevos desafíos, y también la labor de acompañamiento esta comprometida pues son diversas las exigencias que plantean esta generación. Seguidamente nombraremos algunas características que de alguna manera nos puedan dar luces sobre como debemos movernos ante estos nuevos cambios y por qué no adaptarnos a los mismos, ya los jóvenes de hoy dominan los medios de producción digital, crean, comparten y se relacionan siendo la Internet para ellos un espacio de socialización y de construcción de identidad. Espacio en el cual los acompañantes no deben estar ajenos.

Los nativos digitales aman la velocidad cuando de lidiar con la información se trata. Les encanta hacer varias cosas al mismo tiempo, y todos ellos son multitasking y en muchos casos multimedia.

 Prefieren el universo gráfico al textual. 
Eligen el acceso aleatorio e hipertextual a la información en vez de lineal, propio de la secuencialidad, el libro y la era analógica. 

Funcionan mejor cuando operan en red, y lo que más aprecian es la gratificación constante y las recompensas permanentes (que en muchos casos pueden ser desafíos todavía mas grandes que los recién resultos. Pero, sobre todo, prefieren los juegos al trabajo serio.

Los inmigrantes digitales no admiran la TV, no valoran la capacidad de hacer varias cosas al mismo tiempo, propia de los milenaristas, detestan los videojuegos (por difíciles, no por estúpidos), tienen problemas de todo tipo para fundirse en interfaz con la computadora o para sacarle el juego a sus múltiples funcionalidades sin pedirle antes permiso a un dedo para usar el otro.



Fragmento extraído del artículo: Nativos Digitales de Alejandro Piscitelli, Publicado en la revista Contratexto Nº16-2008

Video: Nativos Digitales

Les presentamos un video donde podrán observar de una manera amena la forma en cómo los adolescentes de hoy representan a aquel individuo que ha nacido esencialmente entre el internet y las nuevas tecnologías de la información y comunicación.
Luego de ver el video se pueden responder las siguentes preguntas:

¿Por qué el papá del niño se ve más chico?
¿Que és lo que está cambiando en las relaciones del mundo adulto y el adolescente?

Los Nativos Digitales


“Nativos Digitales”, seguramente habremos escuchado este término en repetidas veces para referirnos en su mayoría a jóvenes que quizás sepan manejar diferentes artefactos electrónicos sin ningún inconveniente. Pero realmente que significa este término.

Para Alejandro Piscitelli, profesor de la Universidad de Buenos Aires que investiga estos temas relacionados a la educomunicación, señala que existe una digitalización de la cultura (especialmente juvenil), siendo los chicos que tienen entre cinco y quince años son la primera generación mundial  que ha crecido inmersa en estas nuevas tecnologías. Han pasado toda su vida rodeados de computadoras, video juegos, teléfonos celulares y demás artículos electrónicos. El promedio de graduados universitarios (especialmente en Estados Unidos, pero de forma creciente en todos los rincones del planeta) ha pasado cerca de 5000 horas de su vida leyendo, pero ha dedicado cerca de 10 mil horas a jugar con video juegos y ha invertido cerca de 20 mil horas viendo TV. Con las diferencias de acceso sociales del caso, nada marginales (aun en los Estados Unidos las diferencias entre el acceso a computadoras y videojuegos difiere enormemente entre blancos, hispanos y negros), los videojuegos, el e-mail, internet los teléfonos celulares y la mensajería instantánea se han convertido en parte integral de nuestras vidas y en el oxígeno tecnocultural que respiran los chicos del tercer milenio. Obviamente, en la periferia las diferencias de acceso son todavía más duales y brutales.

Esta constatación sociológica es trivial. Lo que realmente interesa saber hasta qué punto las funciones intelectuales, las habilidades cognitivas  y las capacidades para volver inteligible el presente complejo, difieren o no en la generación digital respecto de sus padres o abuelos. Aquí la diferencia mayor no es tanto en términos de cambios físicos del cerebro (aunque a lo mejor también los hay), sino en claros usos diferenciados de funcionalidades cerebrales respondiendo a entornos ubicuos densos en información, que deben ser procesados en paralelo, y en la capacidad de toma de decisiones simultáneas disparadas por el uso de videojuegos, por ejemplo. Hay muchos nombres que han tratado de encapsular lo distintivo de esta generación de estudiantes. Se les ha denominado generación N (iNternet) o D (digital) pero se los ha terminado llamando Nativos Digitales.

Los que tengan alrededor  de 6 y 22 años, son hablantes nativos del lenguaje de la televisión interactiva, las computadoras, los videojuegos e internet. Y los más adultos, por más apasionados que sean a la tecnología, no sobre pasarán la categoría de inmigrantes digitales o hablantes más o menos competentes de esa segunda lengua. 



Fragmento extraído del artículo: Nativos Digitales de Alejandro Piscitelli, Publicado en la revista Contratexto Nº16-2008