Nueva edición: Culturas Juveniles

Editorial

La cultura juvenil va adquiriendo características específicas dependiendo de la época y las influencias que les toque vivir a los jóvenes. Es así, que los jóvenes de hoy están muy inmersos en la globalización optando por nuevas formas de sociabilización y comunicación mediada por el internet, que se ha convertido en una herramienta vital para esta generación. El internet los ayuda a la expansión de sus redes sociales, más allá del espacio físico, también es una herramienta para hacer escuchar su voz sobre distintos temas e interactivamente.

Contrariamente a lo que pareciera ser una tendencia generalizada de individualización de las y los jóvenes, expresada en la imagen del joven frente a su pantalla de computadora, miles de jóvenes hoy también se caracterizan por su servicio voluntario, presto para brindar su tiempo y capacidades en busca del cambio en su comunidad.
Es así, que vemos a jóvenes dispuestos a aportar a su sociedad de distintas maneras y con herramientas innovadoras.
Los jóvenes buscan también expresar sus pensamientos de manera muy diversa, mediante rimas con el hip hop, pintando un mural, haciendo teatro. Hay muchas formas en que los jóvenes de hoy buscan dejar un mensaje y transformar su realidad.


Esta es una generación que busca dejar huella aportando a su sociedad con sus habilidades. Ellos no quieren pasar desapercibidos pues saben que pueden lograr el cambio.

Iniciamos en Datajoven la publicación de una serie de artículos y entrevistas sobre el tema de “Culturas juveniles”. Estas nuevas tendencias de los jóvenes para expresarse y reaccionar frente a la problemática social y lo más importante “para volverse agentes del cambio”.
Abordaremos la cultura juvenil desde sus características para poder entender sus expresiones virtuales y artísticas además de entender cómo se van relacionando con su sociedad.


¿Cómo nos ubicamos en cifras? (Parte II)

El caso limeño[1]

En el caso de la capital, se cuenta con información más precisa de la situación laboral de los jóvenes. Es importante revisar estas cifras, pues debemos tomar en cuenta que en Lima reside casi un tercio de la población nacional (cerca de 8 millones de habitantes) conformado por ciudadanos de diversos orígenes y costumbres de todo el país.

Por otra parte, Lima concentra más del 75% de la producción industrial y es el centro financiero del país. Los rubros económicos con mayor actividad son la industria, el comercio y los servicios.

Respecto a la población juvenil, podemos afirmar que, junto con los niños, conforman el grupo de mayor número, pues el 54,7% (4,3 millones) de habitantes tiene menos de 30 años. Otro aspecto a tomar en consideración es la magnitud de la tasa de participación laboral de los jóvenes. Se observa, además, que la participación masculina se mantiene mayor para todos los rangos de edad.

Lima Metropolitana: Tasa de participación laboral por sexo según grupos de edad 2006 (En porcentajes)



El cuadro indica, entonces, que para el 2006, del 100% de hombres de 14 a 29 años que residía en Lima, el 62,1% se encontraba trabajando, mientas que del 100% de mujeres de 14 a 29 años, trabaja el 48,4%.

Habría que considerar qué tipo de capacitación han recibido las personas ocupadas. En el caso de los hombres, los cursos de computación, industria y de máquinas y autos son los más demandados; para las mujeres son los de computación, confección y arreglo personal. Las tendencias siguen reflejando una segmentación por género en la capacitación para el trabajo en algunas actividades como las de secretariado, salud y educación, que son mucho más estudiadas por las mujeres.

Lima Metropolitana: Cursos de capacitación estudiados por los ocupados, 2006 (En porcentajes)




En el rubro de desocupación, notamos que la gran mayoría está conformada por jóvenes, pues del 100% de desocupados 39,0% tienen entre 14 y 24 años.

Lima Metropolitana: tasa de desocupados por edades 2006 (En porcentajes)




En el caso de nuestra capital, las cifras demuestran una significativa porción de desempleados dentro de la población juvenil. Sabemos, además, que las exigencias de capacitación por parte de los empleadores son cada vez mayores, lo que no necesariamente está en concordancia con la educación impartida en los centros de formación.

Por otra parte, el flujo migratorio, que continúa creciendo hacia Lima, contribuye a que se genere una sobreoferta de jóvenes deseosos de conseguir un puesto. Por eso, se hace fundamental una serie de medidas que mejoren la calidad de enseñanza a nivel de todo el país, de la misma manera que descentralicen las fuentes de trabajo y la inversión productiva.



[1] Encuesta de Hogares Especializada en Niveles de Empleo 2006. El empleo en Lima Metropolitana. Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.

¿Cómo nos ubicamos en cifras? (Parte I)

Estadísticas[1] a nivel nacional

Si bien las cifras no nos proporcionan una explicación completa de la situación laboral de los jóvenes en el país, sirven para observar las tendencias principales.

Una gran porción de la fuerza laboral

Como podemos ver en el siguiente cuadro, la población en edad de trabajar (PEA) constituye una mayoría que va en aumento en el país: 71,6% para el año 2006. Esta tendencia se repite en todos los ámbitos geográficos.









Los grupos más significativos dentro de esa PEA, están conformados por adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años: 29,7% y por adultos jóvenes entre 25 y 44 años: 36,3%.

Composición de la población en edad de trabajar, según grupos de edad y área de residencia, 2001-2006
(Porcentaje del total de población en edad de trabajar por área de residencia y grupo de edad)






¿Con qué preparación entramos al mercado?

La mayor parte de la PEA cuenta con educación secundaria (42,9% para el 2006) en niveles crecientes. Por otra parte, la educación superior viene aumentando lentamente con altas y bajas. Lamentablemente, a pesar de que el área rural reproduce esta tendencia, la mayor parte de la PEA cuenta sólo con educación primaria. La educación secundaria y superior se mantienen en una evidente desventaja en relación al área urbana.

Composición de la población en edad de trabajar, según nivel de educación, área de residencia y región natural, 2001-2006
(Porcentaje respecto del total de población en edad de trabajar de cada ámbito geográfico por nivel de educación)




La mayor parte de la PEA se desempeña como trabajadores no calificados de servicios: 40.2%, lo que implica que la mayoría de peruanos se dedica a funciones de baja remuneración, que requieren poca preparación y que difícilmente ofrecen oportunidad de progreso y bienestar.

Porcentaje de población económicamente activa ocupada, según tipo de ocupación para el 2006









[1] Perú: Compendio estadístico 2007. Capítulo: empleo y previsión social
[2] Perú: Compendio estadístico 2007. Capítulo: empleo y previsión social
[3] Perú: Compendio estadístico 2007. Capítulo: empleo y previsión social