Una dura salida ante la desocupación: el subempleo (parte 2)

Subempleo en jóvenes egresados[1]

En un interesante informe para el diario El Comercio, la periodista Katherine Subirana nos presenta una crítica cifra: de acuerdo a la Asamblea Nacional de Rectores, “un 45% de profesionales se encuentra subempleado” además, “según cifras de la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 31 millones de jóvenes en Latinoamérica (profesionales o no) comparten esa condición.”

Recogemos dos de sus apuntes a destacar:

El desempleo y el subempleo afectan principalmente las personas que ya se encuentran viviendo en la pobreza y exclusión. Es así que los casos de subempleo infantil son los más propensos a seguir en este camino, generalmente en puestos informales y sin derechos laborales. Al tener un acceso menor a una educación adecuada, salir de esa realidad es aún más improbable.

Lo complicado que resulta encontrar el primer empleo para un joven es otro de los factores que aumenta el nivel de subempleo, pues muchos jóvenes no ven otra opción diferente a aceptar un trabajo en malas condiciones o en condiciones fuera de la ley.

Subirana incluye el análisis del Presidente de la Asociación Civil JuventudDes, Nicolás Zevallos Trigoso, quien resume la problemática de manera clara y concisa:

“(…) Las empresas buscan en ellos (los jóvenes) perfiles que difieren de la formación recibida. Como consecuencia, los jóvenes trabajan en algo para lo que están sobrecalificados.
Desde el 2000 se conoce este divorcio. Según el Ministerio de Trabajo, para entonces el 30,5% de los jóvenes trabajadores eran empleados en tareas de un rango menor a las de su formación profesional. Ocho años después, en las audiencias realizadas para elaborar el Plan, los jóvenes señalaron que esto no ha cambiado. Así, su remuneración no corresponde al esfuerzo, tiempo y dinero invertido en su educación superior y mucho menos a sus expectativas. La ausencia de una estrategia que vincule ambas esferas es una causa de este problema.
Por ello el Plan debe buscar dicho empate. Institucionalizar el diálogo con el empresariado para conocer y publicitar sus necesidades laborales, y generar un sistema de información para que los jóvenes conozcan las oportunidades de empleo (…).”


[1] El Comercio, 29 de Octubre 2008

Una dura salida ante la desocupación: el subempleo (parte 1)

El subempleo es una problemática por la que atraviesan muchos jóvenes peruanos. Tal como le ocurrió a Miguel y a algunos de sus amigos, es frecuente pasar por una o varias experiencias de trabajo en malas condiciones antes de conseguir un puesto adecuado.

“Comencé a trabajar en la tienda por un contrato temporal para la campaña de fin de año. Era del 1ero de diciembre al 15 de enero. El 24 sólo nos dieron S/.50 como adelanto, con eso no podía llevar casi nada para celebrar a mi casa y esa navidad la pase un poco triste. Recién en la quincena de enero nos dieron el resto. Luego, me contrataron y estuve un año como reponedor. Me desempeñé bien en un curso de ventas y me ascendieron a vendedor.
Yo me encargaba de una buena marca, un poco cara; como los clientes estaban contentos conmigo, no rotaba como los otros. Pero después de un año, el supervisor me dijo que no me podía renovar el contrato sin explicarme el motivo. Yo sé que era porque no me esforzaba en la venta de seguros, que era con lo que él más nos presionaba, hasta algunos de los otros vendedores estafaban a los clientes para venderles el seguro sin explicarles las condiciones, eso no me gustaba.
Después, me enteré de que un amigo había salido por algo parecido: la presión de las ventas al crédito. Consiguió trabajo como promotor de Telefónica dentro de una tienda parecida. Su sueldo básico era de S/.600 más comisiones, pero si se equivocaba en escribir cualquier cosita en el contrato a los clientes, como una simple letra, le descontaban $50. Con tanto descuento, otra amiga en el mismo puesto recibió solo S/.50 en un mes”

Miguel, 26 años

El subempleo juvenil en una ojeada
[1]

En el libro Empleo para los Jóvenes, el especialista en el tema Juan Chacaltana explica las principales características y consecuencias de la precariedad de los puestos de trabajo de muchos jóvenes peruanos. A continuación resumimos las ideas principales del autor:



  • Percepción de un mercado laboral poco prometedor y carente de leyes que los protejan:Los jóvenes peruanos no creen que su esfuerzo y capacitación les asegure un mejor nivel de vida; tampoco se sienten representados ni amparados por ninguna normatividad del Estado que vele por sus derechos laborales.

  • Bajas remuneraciones:Una de las consecuencias de lo anterior es la aceptación de salarios bajos, que resultan aún menores para las mujeres y en las provincias. Se genera así un panorama sin posibilidad de mejoría, pues los años de experiencia de algunos jóvenes no generan un incremento en sus sueldos. Esto se debe a que mayoritariamente realizan labores no calificadas que únicamente les permiten solventar sus necesidades básicas precariamente y no pueden invertir en la capacitación de algún oficio que les proporcione más ingresos.

  • Horas excesivas de trabajo:La jornada laboral informalmente se ha extendido a un promedio de 12 horas diarias, sin el pago de horas extras.

  • Inseguridad del puesto:El sistema laboral de hoy es bastante flexible para las contrataciones y los despidos, generándose una alta tasa de rotación. Se suele contratar bajo la figura de servicios no personales, llamada también recibo por honorarios, que brinda menos garantías y beneficios.

  • Carencia de beneficios sociales:Un gran porcentaje no cuenta con beneficios sociales como seguro médico, compensación por tiempo de servicios, vacaciones remuneradas, aguinaldos, etc. El no contar con seguro médico implica un gran riesgo. Por otra parte, muchos llegarán a la tercera edad o a su período de jubilación, sin los medios para valerse económicamente por sí mismos.

  • Falta de sindicalización:Actualmente, casi no hay trabajadores jóvenes sindicalizados lo que presenta un problema para representar los intereses del grupo.

El siguiente cuadro resume una información obtenida por Chacaltana a partir de grupos focales. La comparación entre algunos sueldos en Lima y Chiclayo es un ejemplo de la ventaja que tiene la capital frente a las provincias respecto a las remuneraciones. Esto no implica que, en el caso de Lima, los salarios dejen de ser considerados también limitados.






[1] Chacaltana 2006 pp. 116-120

Foro sobre empleo juvenil en América Latina

Esta es una invitación a participar en una serie de foros que discutirán la situación del empleo juvenil en América Latina. Los temas a debatir serán los siguientes:

  • El impacto de la crisis en el empleo juvenil en países de América Latina
  • Formación profesional para la inserción laboral
  • Políticas de empleo juvenil en los países latinoamericanos

Para cada uno de estos temas estará disponible un módulo que contiene una exposición mínima y preguntas para el debate. Adicionalmente, al final del documento estarán disponibles textos para ampliar la lectura. Se trata de material abierto para el aporte de los participantes que intenta propiciar, recoger opiniones e incorporar nuevos aspectos que se consideren oportunos.
Estos foros son organizados por la Red Interinstitucional de Empleo Juvenil, que fue creada en el marco del II Encuentro Empleo y Nuevas Oportunidades para los Jóvenes en Iberoamérica (julio de 2007), e integrada por la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por medio de su proyecto Promoción del Empleo Juvenil en América Latina (PREJAL).
PARA PARTICIPAR EN ESTOS FOROS ES NECESARIO QUE RELLENE LA FICHA DE INSCRIPCIÓN la debe pedir y enviar al siguiente correo: prejal@oit.org. pe
FECHA LÍMITE DE RECEPCIÓN DE FICHAS:
21 de junio de 2009

Quedamos atentos a cualquier consulta adicional y a la espera de su ficha de inscripción.
Saludos cordiales.

El equipo PREJAL

El “boom” de los servicios


“Vivimos un “boom” en el sector de servicios; en primer lugar, en los rubros de alimentación y recreación, y en segundo, en los de banca y servicios financieros.”

La especialista en planificación de desarrollo microregional, Yadira Jiménez, nos da su perspectiva acerca de la situación actual del trabajo juvenil. Ella es licenciada en nutrición, y tiene experiencia profesional en el área de cooperación internacional del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES), Ministerio de Salud (MINSA) y Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC).

¿Cómo se relacionan el crecimiento económico del país y la situación del empleo juvenil?
Los sectores de mayor crecimiento en el país no guardan relación con las áreas en las que los jóvenes peruanos están capacitados. Las actividades más dinámicas de nuestra economía, como la minería, el campo del transporte y las comunicaciones o el campo financiero de alto nivel, entre otros, requieren de ingenieros especializados o profesionales en negocios muy calificados, con conocimiento de idiomas y legislación nacional e internacional. Por ese motivo, frecuentemente, se trae gente de afuera para que se haga cargo.

Entonces, ¿en qué encuentran trabajo los jóvenes ahora?
Actualmente, vivimos un “boom” en el sector de servicios; en primer lugar, en los rubros de alimentación y recreación, y en segundo, en los de banca y servicios financieros. Los jóvenes pueden encontrar puestos diversos, tanto en niveles gerenciales con altos salarios, como en niveles de menor jerarquía con ingresos bastante reducidos. Sin embargo, como es natural, la sobreoferta de jóvenes para este sector en crecimiento llega a saturar. Ese es el panorama en las ciudades. En el campo, se carece de una mayor demanda de mano de obra rural de parte de grandes empresas y muchos jóvenes migran hacia las ciudades para realizar trabajos domésticos o manuales.

¿Qué iniciativas está desarrollando el Estado para apoyar el trabajo juvenil?
El Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MINTRA) ha implementado una línea de extensión de formación para jóvenes con estudios superiores técnicos o universitarios. Consiste en facilitar el acceso a una suerte de prácticas remuneradas en instituciones y empresas tanto del sector público como del privado. Esta iniciativa demuestra que existe una intención para impulsar el trabajo de los jóvenes por parte del Estado, pero aún falta alguna propuesta que genere sostenibilidad del puesto en el tiempo. Es decir que no sólo se trate de prácticas pagadas que perfeccionen el conocimiento durante un período limitado, sino que se pueda contar con puestos de trabajo duraderos.

¿Cómo veremos el efecto de la actual crisis económica internacional en relación al empleo juvenil?
Necesitamos tener una actitud de reserva. La crisis sí nos va a afectar pero no se vislumbran consecuencias dramáticas en relación a los puestos de trabajo, como lo sería un desempleo masivo. El problema consiste en que durante seis meses no se va a crear nuevos puestos.