Migración y Juventud

A través de este nuevo blog, relanzamos Data Joven, boletín pensado para jóvenes como tú, interesados en comprender diferentes aspectos de la realidad. Esperamos ofrecerte información útil para formar tu propia opinión y que compartas con nosotros tus comentarios e inquietudes. En esta edición, trataremos el tema de la migración, un fenómeno que de alguna manera nos afecta a todos.

Algunos más y otros menos, todos estamos familiarizados con el fenómeno de la migración. Ya sea porque vivimos en una ciudad diferente a la que nacimos o a la que nacieron nuestros padres, porque tenemos amigos y familiares que han viajado para residir en otros lugares, o porque conocemos a personas que vienen de otros contextos.



Frecuentemente, la vemos como una difícil circunstancia que muchos debemos afrontar, debido a la falta de oportunidades en nuestros entornos de origen. Estar lejos de nuestros seres queridos y costumbres puede resultar bastante duro. Sin embargo, debemos tomar en cuenta que la migración abarca varios aspectos, tanto positivos como negativos que nos conciernen, pues los jóvenes somos, también, protagonistas de este fenómeno. Muchos de nosotros aprovechamos esta etapa de nuestras vidas para buscar mejores posibilidades, o estamos pensando en salir del país para explorar caminos distintos. Sea cual sea nuestra situación, se trata de un tema bastante interesante del que vale la pena informarse para comprenderlo mejor.

“Mi papá salió del país en 1992, cuando yo tenía ocho años. Éramos tres hermanos, el dinero no alcanzaba y tenía la oportunidad de irse a trabajar a Japón. De lo poco que recuerdo, más que extrañarlo, era acostumbrarme a estar solamente con mi mamá. Yo era muy engreída, mi papá siempre me consentía en todo, pienso que fue más difícil para mi mamá tener el control de todo. Aprendí a quererla y respetarla más, me di cuenta de que se esforzaba mucho por hacer que todo estuviera bien para nosotros tres mientras mi papá estaba ausente. Él llamaba todos los domingos y nos enviaba tarjetas de cumpleaños y navidad, pero poco a poco, la distancia nos alejó cada vez más. Al final, los tres años que él dijo que se quedaría allá se han convertido en 16. Pienso que los que más sufren son los que migran a un país tan distinto al nuestro, con otra lengua, otras normas, dejando atrás a sus familias y amigos y los lugares que uno conoce. Ellos son los que más cambian. De mi experiencia personal, puedo decir que, al vivir esto, maduras, te das cuenta de que así como una persona decide hacer su propia vida, uno también tiene que seguir viviendo y creciendo.”

Johanny, 24 años

Pero… ¿Qué es la migración?

“Cualquier tipo de movimiento de un lugar a otro con el fin de domiciliarse o de trabajar en él.” (Signo de los Tiempos, Pastoral de la Movilidad Humana)

Esto quiere decir que, por lo general, se trata de traslados de mediana o larga duración, en los que el sujeto decide formar una vida en el lugar al que llega, de manera permanente o al menos por un tiempo considerable. La Organización Internacional para las Migraciones, OIM, señala que la migración tiene carácter voluntario; el sujeto se traslada por su propia decisión e interés.

Actualmente, existen varios tipos de migración; sin embargo, las dos clasificaciones más importantes son la interna y la internacional.

Migración Interna: consiste en un movimiento dentro del propio país, de una región, provincia, ciudad, etc. hacia otra.
Migración Internacional: es el traslado de un país a otro. El cruce de fronteras internacionales produce cambios en la situación legal de la persona.

¿Emigrante o Inmigrante?

Una misma persona puede ser calificada con ambas denominaciones dependiendo del punto de vista:
- visto desde su propio país, el sujeto que sale es considerado emigrante
- visto desde el país al que llega y se inserta, es considerado inmigrante.



Si miramos a nuestro alrededor, en el espacio cotidiano o en las imágenes del mundo que nos muestran los medios de comunicación, veremos que la migración es un factor presente e influyente de nuestros tiempos. Los aportes de diversas culturas se dejan ver y enriquecen la vida de la mayoría de ciudades. La migración es el tercer factor que determina las características la población actual, después de la natalidad y mortalidad.

Como una muestra resumida de esto, encontramos en Perú: Compendio Estadístico 2006 del Instituto Nacional de Estadística e Informática, INEI, que para el año 2005, 5’353,000 peruanos (19.2% del total de la población) tenían la condición de migrantes internos, es decir que habían salida de su ciudad natal para vivir en otra ciudad del país. En cuanto a la migración internacional, 2’194,957 peruanos habían dejado el Perú para vivir en otros países.

Vemos así que la migración está formando el rostro actual de los países.

¿Y qué es la migración para nosotros los jóvenes?

Casi siempre un camino para encontrar mejores posibilidades de vida. Es por ello que los jóvenes entre 15 y 30 años somos desde siempre una proporción importante de los migrantes. Tenemos características especialmente propicias para este fenómeno: nos adaptamos fácilmente; generalmente, no dejamos un empleo fijo o una familia y tenemos más tiempo para enfrentar los desafíos de trasladarnos y cosechar las recompensas.

Muchas veces, emprendemos esta aventura de manera riesgosa e ilegal, sin documentos, viajando como visitantes o turistas y recurriendo a transportes informales. Además de todos los peligros que pasamos, podemos sufrir distanciamiento de familiares y amigos, que nos dan apoyo y un sentido de identidad.

La migración nos resulta, como muchas otras cosas en la vida, un riesgo y a la vez una oportunidad.